septiembre 18, 2009

Duende Cueca

Cartas de un Fantasma con problemas existenciales:

Sr.Dolcka
Presente:
Duende Cueca

Ay, la Tierra me ha escupido, me ha escupido alrededor de mucha sangre de varios tipos, tipos que vienen de las comarcas del valle, de la puna y la selva, del allá y del aquí.

¿Te has fijado lo que han sacrificado para que yo venga a bendecir con mis danzas, te has fijado? Sus caras han sacrificado. En sus caras se va a cicatrizar el tiempo, para que yo venga a bailar, ¿has visto?

Ay, de la Tierra he venido, y zas!, he saltado porque harta sangre me ha invocado, y yo feliz he venido a saltar en el pueblo, en el campo, de aquí para allá.

¿Te has fijado lo que los otros no sacrifican para que nadie les venga? Sus caras no van a sacrificar. De sus caras y de las cicatrices que el tiempo les va a regalar se van a avergonzar, para que nadie de la tierra les venga a bailar.

Pero ¿has visto su vanidad, has visto? Sus máscaras como cuidan para que entre ellos se bailen y se bendigan, y sin derramar ni una gota para el sacrificio, ¿has visto? Entre ellos se invocan y se convocan, se convidan entre ellos se envidian. Has visto como se creen sus mentiras, como se creen, ¿has visto?

Ay, a la Tierra voy a volver, porque es así el trueque, porque es así como uno se devuelve. Hasta que la Tierra me trague, voy a danzar, voy a reír y voy a coquetear. De un pie y del otro voy a saltar hasta consumar lo que en verdad se ha cultivado en fervor al sacrificio.

Pero ¿has visto como se alegra la Tierra, has visto? Se engalana cuando los cuerpos volvemos después del sacrificio, se desespera por saber nuestro paseo, hasta de los enmascarados se alegra, porque ella sabe como somos todos, somos sus hijos, somos también Tierra.

Conde Lakieusfind.

julio 01, 2009

Proclama de la Junta Tuitiva

Compatriotas:

Hasta aqui hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria; hemos visto con indiferencia por mas de tres siglos sometida nuestra primitiva libertad al despotismo y tirania de un usurpador injusto que degradandonos de la especie humana nos ha mirado como a esclavos: hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez que nos atribuye por el inculto español, sufriendo con tranquilidad que el merito de los americanos haya sido siempre un presagio cierto de humillación y ruina. Ya es tiempo, pues, de sacudir yugo tan funesto a nuestra felicidad como favorable al horgullo Nacional español. Ya es tiempo de organizar un sistema nuevo de gobierno fundado en los intereses de nuestra Patria altamente deprimida por la bastarda política de Madrid. Ya es tiempo en fin de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias adquiridas sin el menor titulo y conservadas con la mayor injusticia y tirania. Valerosos havitantes de la Paz y de todo el Imperio del Perú revelad vuestros proyectos, para la ejecución, aprovechaos de las circunstancias en que estamos, no miren con desden la felicidad de nuestro suelo, no perdais jamás de vista la union que debe reinar en todos, para ser en adelante tan felices como desgraciados hasta el presente.

En la ciudad de nuestra Sra. de La Paz a los veinte y siete días del mes de Julio de mil ochocientos nueve.

Pedro Domingo Murillo
Gregorio Garcia Lanza
Juan Bacilio Catacora
Melchor Leon de la Barra
José Antonio de Medina
Buenaventura Bueno
Juan Manuel Mercado
Manuel Victorio Lanza
Sebastian de Aparicio
Dr. Juan de la Cruz Monje y Ortega

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Transcrito tal cual del Original.

mayo 18, 2009

Suceso: Acción Bélica

Augurio de sangre
de sangre entre las sábanas
de batalla definitiva
el tú contra su ella
ella, bien escondida
camuflada
no la encuentro.

Pequeña escaramuza
táctica de guerrilla
arcabuz de arcángel
no hay pólvora sino rastro de arena
entre las sábanas los montículos del desierto
la batalla definitiva
parapetos entre las ropas
la trinchera no resistirá mucho
llegó el momento de abandonar la línea
pero
aquí la pregunta, la cuestión, la interrogante
¿qué dirá el manual acerca de esta situación?
nunca fui bueno para seguir las instrucciones
decidiré yo
¿la retirada o la confrontación?

Sus olores como balas trazadoras
fulguran líneas continuas, discontinuas
de sangre, mi sangre
me atraviesan, me hieren
no la encuentro
pero ella tan furtiva arremete
entre silencios y sombras falsas
caigo en su trampa, su emboscada
no se deja ver
quizá no exista pienso
pero lo que ha dejado a su paso la cazadora
lo que ha dejado en mi piel
lo que ha dejado chorreado a mis pies
afirma lo contrario.

Morir, morir de pie, al pie del cañón
como canta el Himno Nacional
como canté en la escuela
cuando ella era solo una niña
parada los lunes frente a la testera.

Morir, morir de pie, en tierra de nadie
salir atravesando la cortina de humo
tomar por asalto la posición enemiga
el nido de la ametralladora
correr en medio del desquicio.

Para vivir, lo más
recordar, recordar el entrenamiento
justificar las utopías
hacer real la doctrina
pues al decidir yo
opté por escapar del escape
confrontar a esa mujer, a esa rebelde
a esa franca traidora.

BUUUUMMMMMMM!!!

Un boquete en el suelo
un orificio vaporoso
un cráter de artillería
entre la trinchera y el nido
ha dejado a los contendientes
preparados
para la debida repatriación de restos
en tiempos de paz.

Dolcka
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marzo 18, 2009

Eslación

Cartas de un Fantasma con problemas existenciales:

Sr.Dolcka
Presente:
Eslación

Hace mucho tiempo que de esta estación han partido los soldados rumbo a campos de insolación, donde si la sangre era obligada a abandonar los cuerpos, la sequedad y el calor la evaporarían cuanto antes, cuanto antes lleguen las moscas y sus larvas, los gusanos y su rapiña.

En ese mismo tiempo los hombres, algunos con la piel de papel y otros con la suya de bronce, de rostros barbudos y lampiños según la raza, han puesto a sus espaldas los fusiles, la munición a la cintura y en la mochila las cartas de los padres, hermanos e inclusive los hijos. Se han llevado también sus pechos de carne, que pronto sembrarían los desiertos, el chaco y el pajonal, si no bien la retirada.

Ya han pasado varias locomotoras y cientos de hojas de calendario, pues es que a esta estación han llegado chiquillos ajenos a la sed y a los encuentros con el enemigo, arrastrando entre sus pies maletas y maletines que guardan trajes coloridos, atiborrados de lentejuelas, bisutería y joyería de la más alta calidad entre el comercio popular.

Han llegado también las chiquillas quisquillosas, reilonas y macanudas cargando a sus hombros maletas y maletines que guardan trajes coloridos, atiborrados de lentejuelas, bisutería y joyería de la más alta calidad entre el comercio popular. Además llevan consigo su fe y plegarias que no siempre piden por el regreso de aquellos que de esta estación han partido rumbo a campos de insolación.

Hace mucho tiempo que a esta estación han llegado los soldados insolados, sin sangre e inclusive algunos sin cuerpo. La sequedad y el calor les han evaporado la juventud o la vida de sus rostros cuanto antes, cuanto antes lleguen las madres, las esposas, las hermanas y las hijas.

Después de varias danzas, embriaguez y cientos de peregrinajes folklóricos, es que a esta estación han llegado entre otros, los cascabeles atados a las botas forradas con hilos de fantasía, las suelas desgastadas por tanto zapateo, salto y zapateo, zapateo… la marcha, en formación vamos a subir al tren, arreglarse el kepi indio, ajustarse bien las abarcas que el batallón está formando, fusil al hombro… al hombro el maletín con las piezas de este año que tanto les ha gustado a los turistas y que artesanos de nuestra tierra han confeccionado con tanta devoción y cuidado… y cuidado con las piezas de artillería que arteros de otras tierras han fabricado, mantener siempre limpia y afilada la bayoneta que en el asalto nos puede salvar la vida…

En algún vagón, así como en la retaguardia asediada por el cerco esta la banda, el himno, el bailecito, pero es entre todos que se sabe cambiar en el momento adecuado, el tambor por el mortero, la trompeta por el revólver, la vida por un pedazo de tierra, el polvo por otro.

Conde Lakieusfind.