junio 18, 2008

Valpuernidad

Cartas de un Fantasma con problemas existenciales:

Sr.Dolcka
Presente:
Valpuernidad

Belleza pura, pura belleza.

Estar aquí, desde hace un tiempo se ha vuelto etéreo, consagrador y valpuerno.

La montaña ha mutado y el cielo ha bajado, los papeles han invertido sus esencias, pues lo rojizo del cielo que degrada en todos sus matices, invocan al claro oscuro, como de llamas que me abrazan, como locura que abraza, como del fuego quedará brasa.

Ya nada duele alrededor de estos instantes, ni siquiera el instante mismo. La sangre de este páramo fluye desde sus ríos que suben del cielo hasta mi aorta, todo en un mismo sentido. El viento atrevido, va besando todo cuerpo que encuentre en sus rutas, y las rutas no escatiman sonrojes formando todas juntas y algunas separadas, una constelación de otoños, de labias, que al caer no encuentran su suelo, haciendo de sus búsquedas una danza en espiral que aspira a sostener todo aquello que ha de tener. Aquí es mi universo mientras este entregado a su inverso.

Rojo, rojo sigue el cielo que es montaña, la montaña que es también el cerro, cerro que es naranja.

Azul, azul sigue el suelo que es espacio, el espacio que es también el vacío, vacío que es marino.

Aquí es su inverso mientras este entregado a mi universo. Nubes fantasmales atraversan entre ellas coros y relatos de sitios que han llovido, formándose entre ritmos de ska, reggae y salsa, una verdadera tormenta antillana de cánticos a cántaros, pero sin llantos que mojen; los rayos invisibles y los truenos saben a tumbado y conga, pero el fondo… el profundo, el hondo del cielo, la sensación del vacío constante carece de la nada, porque ahí abajo está lleno de todo, incluida la montaña. Se habrán invertido los sentidos, pero el vasto jamás dejará de ser el vasto, y la piel jamás dejará de ser polvo.

El espacio es el mismo, pero aún así la inversión de los papeles no ha sido en vano, ya que esta existencia burocrática -después de haber cumplido ciertas normas- me ha puesto en el centro de los reflejos, es aquí donde cumplo mi parte del trato, parte de mi astral, y disfrutaré de esta eternidad de instantes.

Estar aquí, desde hace un tiempo se ha vuelto etéreo, consagrador y valpuerno.

Belleza pura, pura belleza.

Estar aquí, desde hace un tiempo se ha vuelto etéreo, consagrador y valpuerno.

La montaña ha mutado y el cielo ha bajado, los papeles han invertido…

Conde Lakieusfind.