enero 18, 2008

Astralopitecos

Cartas de un Fantasma con problemas existenciales:

Sr.Dolcka
Presente:
Astralopitecos

Las piedras gritan cuando nadie pasa. Las luces amarillentas avejentan el paisaje, las cuadras y las esquinas. Mi Ajayu se sienta bajo el contraluz que guía hacia la guarida de Ella. A veces la lluvia también cae, entre esas veces se acumula fría y granizada en su terraza. Algunas ventanas palpitantes condensan orgasmos o reproches según la ocasión. Del fondo de este sitio escapan tonadas, zapateos y músicas de algún piano “encuecado”, también pasan corriendo los Káris ocultando sus variados aspectos de la luz de La Maya.

Ladrillo y adobe se intercalan uniendo aires y separando gritos, recuerde que las piedras gritan cuando nadie pasa. Las puertas de madera oriental, teñidas por el alumbrado público, guardan entre sus detalles cincelados vibraciones y rastros kármicos de cuanto ente las haya atravesado, cobrándose así una especie de impuesto por haberlas desgarrado de la tierra.

Cada dieciocho, zampoñas, laúdes y concertinas lloran sus melodías desde el taller del Maestro, que hace tanto ya ha dejado de fornicar con sus artes. A las veintiuno de cada dieciocho mi contraluz es ocupado por un tal Eros y su Chinasupay, que en sobrenaturales borracheras, beben cuanta alma incipiente pase entre sus escombros.

Casi al amanecer, cuando las mentes despiertan mientras sus carnes siguen adormecidas, algunos de acá gozan con banquetes de sueños y en alguna que otra lanzan señuelos en forma de pesadillas. Mi contraluz se vuelve cada vez más luz y solo queda despojarme de cualquier color que intente barnizar mi esencia.

Conde Lakieusfind.