agosto 14, 2006

No voy Babel

Cartas de un Fantasma con problemas existenciales:

Sr.Dolcka
Presente:
No voy Babel

No deseaba ir, solo quedarme, pagar y mendigar, le dije. Pero Babel sabía que era una gran institución, tal vez la más grande que había en esa época, ella creía que por su tamaño iba a ser la más importante, pues no lo era, solo era una cuestión ideal de grandeza.

Gigante quizá. No, los gigantes aún no existían.

Babel era terca, obstinada y destinada a caer desde sus adentros. 


Visitaba la que sería su cripta desde muy temprano todas las mañanas, pero no quería saber nada más. Rondaba su espíritu a la vez que sus carnes caían, despojándose de su estela, al borde de la caída suprema. Una vez se acercó al jardín y dijo en voz alta, para que solo escuchara yo.

- Lo único que voy a extrañar, serán las alturas... lo único que voy a extrañar, serán las alturas.

Le quedaban algunos despojos de carne viva en sus pies, el momento había llegado, la sacerdotisa Babel estaba a punto de volver a sus escombros astrales, la caída a las alturas parecía prematura, y así fue que ella voló al abismo de la conciencia que había fabricado de sus peores sueños y mejores pesadillas.

...


Una noche en un largo sueño ella se presentó, se sentó y lloró, sus lágrimas eran secas, pero aún así me mojaban, la miré y le dije que tarde o temprano llegaría mi turno, mucho más violento, lo intuyo porque soy muy débil y necesito estar inseguro. Aún así mientras sus lágrimas me empapaban, mientras sollozaba, le expliqué que no tardaría en seguir sus pasos sobre la arena de la playa. 


Desde entonces no la he vuelto a sentir, y desde entonces nunca pude y nunca podré acompañarla. Tuve que mentir.



Conde Lakieusfind.

3 comentarios:

Anita dijo...

Hola Dolcka, como estas?? pues te cuento que ya ví la página del tanta q'ala, esta super.. voy a hacer propaganda para que la lean mis amigos bloggeros, nos estamos leyendo, haber cuando ya colocan el libro de firmas porque esta en construcción.. un abrazo

La Girasola dijo...

Carlos Alberto! muchisimas gracias por el comentario en el blog!

muy lindos tus escritos, seguiré leyendo...

Besos y Abrazos

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Señor Dolcka:
Si Babel supiera lo mucho que se puede extrañar las alturas. Entonces no existiría en tu sueño, Babel se compadecería de nosotros y se quedaría un rato más para que no extrañemos tanto las alturas. Pero Babel se ha caído desde su bajeza hasta su altura. Nadie lo supo, pero ella ahora está más en la altura que en estos bajos. Cómo quisiera que no se quede allí para que se deje estar aquí y reprocharle con sin sentido cariño: La institución no era tan grande Babel, creimos que era grande, pero no lo era Babel, sucede Babel, que nosotros eramos chiquitos.

Pablo E. Osorio A.