mayo 31, 2006

Patata al rostro

Cartas de un Fantasma con problemas existenciales:

Sr.Dolcka
Presente:
Patata al rostro

La tarde se ponía sobre mi, pesada y anaranjada. El sol durazno no tardaría en durar más, o talvez menos. Menos mal que yo me sentía un poco piña, este rostro había resistido una riña. El primer golpe lo esperé con satisfacción.

Me merecía... me merecía una disculpa, pero sólo siguió la disputa y un puntapie que vacunaba una vez más esta nalga huesuda y desnuda a su agresor. El grosor del dolor engordaba mientras yo empalidecía y decía algunos murmuros de dolor. Aún así, fue mi rostro el que marcaba el rastro para el siguiente golpe que se venía al galope.

No sé bien si en realidad la tarde anaranjaba o eran mis ojos los que sangraban aquella imagen. Mientras trataba de despejar aquella duda, no pude despejar la patada más majestuosa que jamás me habían dado ninguno o todos. Mi voz se transformó en el coro que al unísono y en ahogado grito cantaba.

Sentí el golpe tan cerca y sabroso.

- Vaya patata! Pensé.

La bota transportadora del dolor que al topar en potente colisión contra este rostro, rozó levemente los labios y llevé un poco de su sabor con mi lengua.

No había duda. La patada venía de una patata, y sin vénia más que el rojizo paisaje, dejó entre ojo.

Conde Lakieusfind.

2 comentarios:

qwerty dijo...

Señor Dolcka, encontre su blog causalmente y me sorprendi al leer esas historias tan sorprendentes y en realidad tan propias, conocí a ese ser "Conde de Lakieusfind" hace unos cuantos años cuando tratava de visitar (de manera astral) la ciudad de Morlen y en el camino me encontre con él y su realidad, de nuestras conversaciones conservo algunos escritos que en el devido momento dare a conocer en su blog. Sin mas que decirle me despido de usted deseandole éxito en sus labores.

Dolcka dijo...

Señor qwerty, salimos a buscar y en realidad terminamos siendo encontrados, fue asi que salí en búsqueda de esos y aquellos entes y uno de ellos me encontró. De aquella amistad es que puedo compartir las cartas del fantasma.
Yo sé que muchos hemos sido encontrados por ellos, pero pocos tenemos la suerte de estar lo suficientemente despistados como para escucharlos. Recuerdas que juntos fuimos encontrados, vaya conexión astral, es un gusto compartir el camino con un amigo como usted señor qwerty.